El local tiene una superficie de 600 metros cuadrados, bien distribuida para facilitar el acceso a los productos y con estanterías de fácil visibilidad. Además, cuenta con un almacén adicional que facilita el almacenamiento de productos de gran volumen.
La ferretería goza de una sólida base de clientes, tanto particulares como profesionales, lo que asegura una actividad constante y un flujo de caja estable.
El precio incluye el inventario, el mobiliario, los equipos de trabajo y el nombre de la empresa, con posibilidad de negociación dependiendo de los términos y condiciones.
Esta es una excelente oportunidad para quienes busquen entrar en el negocio de la ferretería, aprovechar la clientela establecida y continuar operando una tienda con gran potencial de crecimiento.